SIETE
“Él
me dijo: mi herida se ha vuelto más suave y grande que antaño.
Aún soy niño, una soledad dentro de
mí”.
(Adonis, pag. 202))
Tengo la soledad
Vencida de mi mano
Ha devenido ni nombre
Mi abrigo,
El dolor es mi hermano
Nació tras de mí
Como una excrecencia
Un alter ego
Que me acompaña
Del alba hasta el ocaso
No hay cuidado que se pierda
Si acaso, en algún momento,
Un otro yo oculto
Que sale al paso
No logra acompasar ni mi respiración
Ni mis pasos
Chocamos en las mismas piedras
y tropeamos sin cesar
nada me acompasa
ni sigue el ritmo
de los pasos quedos
en un tropiezo,
__ una piedra en el zapato,
un escrúpulo apenas__,
pero tan presente siempre…
Divergemos de raíz
Y nuestros caminos
No secruzan nunca
Él sigue sui senda
Y yo la mía:
De la herida original
Que nos vio alumbrar la luz del día
No queda ya
Ni polvo mineral, ni barro
Ni cenizas
Hubo, fue una vez
Y luego… nada¡
Mariano
Ibeas 14/06/2024


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