6.- Y el amor, ¡ay amor!
Del
verdadero amor,
¡”ay
amor”!
apareciendo
el
llanto por la razón
cuando
la razón acaba;
la
estrecha cárcel
de la memoria
encierra
todas las miserias
que
nos hemos fabricado,
una
tras otra,
mentira
tras mentira,
las
lágrimas de la Aurora
como
gotas de rocío
se
difunden como llanto,
como
esquirlas que saltan
del pedernal,
como
lágrimas de resina
destilada
desde
el corazón del árbol
desde
la herida abierta
al
aire y al sol,
desde
la savia que asciende
desde
las raíces
que
se transforma en fuego
y en llama
para
arder en el esplendor
de las hojas
en
flores y en frutos innumerables
llanto
por el verdadero amor
llanto
por la vida
llanto
por la herida
que duele y que supura
por
no haber podido ser
¡Ay, amor!.
Mariano
Ibeas, En junio de 2025









