Treinta (786)
“El tiempo que se eterniza, como hueco de la eternidad, como su revés o su opaca sombra, como una condenación” (María Zambrano, “La España de Galdós”, pág.549)
El
tiempo que se eterniza,
que
se cierra a mi alrededor,
en
torno a mi cuello
como
un dogal
me impide respirar
me
ahoga día tras día
hora
tras hora,
como
un molino
qe
muele las horas
en
harinas de minutos
en
fragmentos,
polvo
y tamo de segundos,
en
un leve discurrir cansado
hacia
una eternidad de instantes…
Tiempo
de espera
que
viene a visitarme
con
s carga de plomo
de
pasado ya pasado
en
el polvo y el barro
de
los días…
Tiempo
de esperanzas desatadas,
de amarguras y acedías,
tiempo
sin concluir
en
los relojes de arena quebradizos,
muertos
sin sepultura…
Que
alguien venga y se asome
a
mi padecer cansado
que
me dé un respiro
__
un respiro, un suspiro
entre
golpe y golpe__
que
n venga todavía
que
se aparte
que
se espere
la
nueva condenación
y
amanezca
el
nuevo día.
Mariano
Ibeas 12/03/2025







