DIECISÉIS
“Él me dijo: un ruiseñor oculta su dolor, ahoga la vibración en el
néctar del árbol”. (Adonis,
“Adoniada”, pag 203.)
Si
el ruiseñor que canta
oculta
su dolor
entre el ramaje
no
busques más
ni
movimiento ni plumaje:
no
quiere ser
ni estar presente
a
tu mirada:
es
su dolor sin más
lo
que pretende
lanzar
al viento
en la enramada
alejarlo
de sí
hacerlo
ajeno, extraño, otro…
tal
vez ignorar
lo que lleva dentro
siempre
consigo
formando
parte indeleble
de
su corazón herido
no
busques ya
ni
su mansión, su nido
volverán
quizás
en
nueva primaveras
a
decorar los campos, el paisaje,
volverán
otra vez
los
cantos y los trinos
volverán
del largo viaje
a
través del mar, desiertos y montañas…
¡Vete,
aléjate sin más,
sin
ruido
__
no debes ya llorar por tiempo ido
que
no sabrá tornar__.
Sacude
ya tus pies
del
polvo del camino,
busca la paz y el frescor del agua
Sacia
tu sed,
mitiga tu cansancio,
vendrá
la noche
y será tu compañera:
Volverá
una vez más
la
nueva amanecida…
Mariano
Ibeas 18/11/2024







