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miércoles, 11 de marzo de 2026

Siempre recurro a los lugares...

  DIECISIETE

             ´´El me dijo: ¿Acaso mido el cielo con mi amor por compasión? ¿Por eso dibujo los tiempos con el polvo que se eleva del cuerpo de los lugares?

                        (Adonis, “Adoniada”,  pag 203.)



Siempre recurro a los lugares

            de mi infancia:

allí estoy seguro.

Levanto el polvo de los siglos

enterrado en la vieja maleta

                        de cartón

y en los libros ferrados del desván

que no logro entender

y que me hablan de “La Ciudad de Dios”,

para mí un arcano

            indescifrable

Vuelvo al polvo, al tamo de las eras

y al sol que quema y aplasta las espigas,

al polvo del camino

que se torna en barro

y juego de canicas…

Vuelvo al polvo

y al oro de los días

al brillo de las noches,

al campo de estrellas

__ yo tumbado sobre los sacos de trigo

en el silencio nocturno, al canto de los grillos

tras la cosecha__

Y todo me parece tan lejano

                         y tan extraño,

como si yo no hubiera estado allí

                        nunca

como si fuera otro yo

como si nada hubiera sucedido

como si el lugar

            y el tiempo de la infancia

fuese sin más, un tiempo ido

un vacío total

un mal sueño

un empeño

            por existir,

impreciso, inconcluso:

un inciso en mi paraíso

            terrenal…!

 

Mariano Ibeas 9/11/2024

martes, 10 de marzo de 2026

Si el ruiseñor que canta...

DIECISÉIS

 

                        “Él me dijo: un ruiseñor oculta su dolor, ahoga la vibración en el néctar             del árbol”. (Adonis, “Adoniada”,  pag 203.)

 

Si el ruiseñor que canta

oculta su dolor

            entre el ramaje

no busques más

ni movimiento ni plumaje:

no quiere ser

            ni estar presente

a tu mirada:

es su dolor sin más

lo que pretende

lanzar al viento

            en la enramada

alejarlo de sí

hacerlo ajeno, extraño, otro…

tal vez ignorar

            lo que lleva dentro

siempre consigo

formando parte indeleble

de su corazón herido

no busques ya

ni su mansión, su nido

volverán quizás

en nueva primaveras

a decorar los campos, el paisaje,

volverán otra vez

los cantos y los trinos

volverán del largo viaje

a través del mar, desiertos y montañas…

¡Vete, aléjate sin más,

sin ruido

__ no debes ya llorar por tiempo ido

que no sabrá tornar__.

Sacude ya tus pies

del polvo del camino,

            busca la paz y el frescor del agua

Sacia tu sed,

            mitiga tu cansancio,

vendrá la noche

            y será tu compañera:

Volverá una vez más

la nueva amanecida…

 

Mariano Ibeas 18/11/2024



lunes, 9 de marzo de 2026

Voy colocando flores...

 


QUINCE

 

            ”El me dijo: flores aquí y allá cantando sus pasiones.”

                                   (Adonis, “Adoniada”,  pag 203.)

 

Voy colocando las flores

            en mis huellas

como quien honra

            a los muertos:

son pasos del tiempo ido

que me traen desde lejos

apartando las distancias

y separándome de ellos

__ estos muertos son mis muertos__

fueron mis pasos,

            los primeros,

los que me colocaron de pie

y me permitieron

            mirar lejos,

levantar la mirada de la tierra

y fijarla en las estrellas

            en los cielos:

Ya eres hombre,

            me dijeron,

y tu ser vertical,

            como tu sombra,

te llevarán lejos.

Solo tienes que decidir

el fin y el rumbo

            de tu viaje

y para ello

            estarás solo

tú y las estrellas

que te guían,

tú y el tiempo:

el día será largo

como en el viaje a Ítaca

y no tendrá a tu lado

ni apoyo ni compañeros:

te atarán al mástil

y ya no serás sordo y ciego: serás tú

y solo tú

tu compañero!

 

Mariano Ibeas 16/11/2024

viernes, 6 de marzo de 2026

Soñaré, si no os importa...

 


CATORCE

“Él me dijo: soñaré una hierba,

un coro y en cada rama vibra un amante…”

                        (Adonis, “Adoniada”,  pag 203.)

Él me dijo:

Soñaré, si no os importa,

lo  que quiero:

un mundo nuevo

            un cielo nuevo

            y una tierra nueva

no contaminada,

donde el sol brille

            para todos…

un mundo donde la tierra

            no engendre esclavos

sino hijos

y como madre os alimente

a cada uno

como a las florecillas

            de los campos,

como a los pájaros

__ que no hilan ni siegan,

ni cultivan la tierra__

y sin embargo se alimentan

y ni siquiera Salomón

con todo su saber y en toda su riqueza

vistió nunca con semejantes galas

y hermosura…

y el Rey David no cantó con su triste lira

algo semejante a sus cantos

de espesura…

No tengáis miedo:

vendrán tiempos difíciles

de  duelos y de llantos,

de lluvias incesantes

            de rayos y tormentas…

y maldeciréis al cielo,

lamentaréis haber nacido

y no querréis  pisar esta tierra hostil

            y este suelo miserable

que no cría más que polvo

            hielo y fuego

y que nunca fue propicio

al tiempo del amor

            y de las flores…

pero siempre que llueve escampa

y canta un coro de pájaros

            en los árboles,

porque siempre que llueve

escampa…!

 

            Mariano Ibeas 13/11/ 2024

 

jueves, 5 de marzo de 2026

El frío, que no termina...

TRECE (Continuación)

 

El frío

que no termina de congelar mis huesos

y ya no existe

la posibilidad de una sunamita*


que duerma en mi seno

y dé calor al rey David…

Han fallado los pronósticos

y todos los soportes:

se rompieron los grillos,

quebraron los candados

rompieron puertas y postigos

y el enemigo entró

como una torrentera **

y se llevó todo por delante

hacia la desembocadura

hacia el mar

hacia la nada

y ya no hay nada que guardar…!

 

NOTAS: * Libro primero de los Reyes, 1, 1-5

                ** Recordando los días de las inundaciones en Valencia, en Octubre de 2024.

 

Mariano Ibeas 8/11/2024

 


miércoles, 4 de marzo de 2026

Hoy, que no sigo a nadie...

 


DOCE

“Él me dijo: : Nada más que me vacío en mis pasos,

como si estuviera partiendo, yendo…”                   

(Adonis, “Adoniada”,  pag 203.)

 

Hoy que no sigo a nadie

voy contando mis pasos

lentamente

y nunca estoy seguro de dónde

pongo el pie,

por miedo a que la tierra

me falle,

a que me falte el aire

para poder respirar,

por no tener asidero

ni baranda

ni poyo donde sentarme;

desierto por mi sed

al no encontrar el agua

ni el manantial,

la alfaguara que no mana

y el frío por la noche…

martes, 3 de marzo de 2026

Ahora, las cosas...

 


ONCE

 

Ahora, las cosas

han cambiado:

mi abuelo era

el que estaba seguro de todo

mi padre ya empezó a dudar

y yo

no estoy seguro         

            de casi nada…

y presiento que mi vida

es una conjetura,

menos aún que una hipótesis

de trabajo

en manos del azar;

mi línea recta se truncó,

se dividió en todos

los cruces, las líneas divisorias,

las fronteras

y he llegado al laberinto

de las ilusiones y los sueños

y no hay salida:

la luz y la oscuridad se mezclan

en una pasta gris, espesa,

de humo y de cenizas

y no hay lugar

y ya no hay tiempo

nada, ¡se acabó!

 

            Mariano Ibeas  7-8/11/2024