CUARENTA Y SEIS
Él me dijo:
Si acaso el universo estallara de
nuevo y nos dispersáramos en el corazón de la tierra ¿Cuál sería el camino?
(Adonis, Adoniada, Pág, 212)
¿Cuál
sería la diferencia
entre
vivir o morir
sin
nadie para guardar memoria?
Él
me dijo:
Es
el fin,
es
la ciudad de Babilonia,
la
historia no tiene
vuelta de hoja, no está escrita
en
el envés,
no
hay misterio escrito
que
tolere la mentira:
la
cultura es un barniz,
un
montón de polvo,
y
de cenizas,
hilachas
de sudario
que
se escurre entre los dedos:
tu
cuerpo aherrojado
tu mente soñando
con
ser libre…
Apártate
a un rincón,
llora
o sonríe,
si
aún te quedan ganas:
¿El
mundo de hoy es un recuerdo
del
mundo de ayer?
O
al contrario.
Estoy
prendido,
hundido
en la telaraña
de
los días,
pegajosa,
pero firme,
y
la araña acecha;
frota
sus patitas
y
parece que sonríe
también.
Estás
cerca del fin:
No
hay ni espacio,
ni
tiempo
y
esto no es un juego;
ya
jugaste tus piezas
sobre
el tablero,
no
hay tiempo para más.
¡Jaque
mate,
fundido
al negro!
Mariano
Ibeas 13/03/2026






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