Veintisiete (783)
“Pues no hay camino por aventurado
que sea si no se siente a lo menos el palpitar del centro…” (María Zambrano,
“La España de Galdós”, pág. 524)
Encontrar
un centro,
un
claro en medio del bosque,
en
la maraña de los días
y
las horas
y encontrarse dentro
un
lugar donde la claridad
y
la transparencia
deshacen
el misterio
el
lugar del manantial
que
nace de las sombras
oculto
un tiempo
mientras
el agua fluye
calma
o rumorosa
y
surge la vida…
donde
la vida es el centro
del
que emana
toda
la verdad de la existencia
la
fuente del conocer
como
revelación
solo
dado a los humanos
que
sufren y padecen
de
la ignorancia.
La
revelación no nace
si
no está dotada de vida,
si
no es fecunda
si
no crea o procrea…
saber
es revelación
algo
meramente humano
pero
de raíz divina,
intransferible,
inefable,
como
la poesía,
acerca
del conocimiento profundo
de
cómo el bosque
cobra
su unidad esencial
su
totalidad viviente
al
ser vivido y sentido
desde
el claro donde brota
el
manantial, la alfaguara
y
el aire tiembla,
vivo,
vivido,
solo
por nacer
pues no hay camino…
Mariano
Ibeas 05/03/2025







