Cuarenta (804)
“El
tiempo se reposaba feliz allí y, conjugándose con al luz, circulaba en un anchuroso presente”(María Zambrano
“Algunos lugares de la pintura”)
En
las oscuras oquedades,
lugares de la palabra
de
donde surge
el tiempo
del amanecer,
en
la raya de la aurora
en
la habitación de las lágrimas
desde
la cueva oscura
donde
las palabras ciegas
no
encuentran su salida,
ruedan
con pavor,
chocan
en las paredes,
se
enlodan
en el légamo del suelo,
se
arrastran, reptan,
trepan
por los muros
de
los ínferos
y
surgen al final..
siempre
surgen
en la voz
en
el grito desatado
y ronco
al
vuelo de la luz
algo
que se levanta
y
se yergue
hacia
lo alto:
silba,
rueda, embiste,
choca
contra las rocas,
cruza
los canales
y
es palabra en el tiempo:
esa
palabra en sombras
que
no puede surgir
sino
del corazón
de
la fuerza de los pulmones
alcanza
al fin
a
ser pronunciada;
surge
desde la raíz
y
crece,
abandona
el depósito de sombras
surge
a la luz
y
empieza a rodar el tiempo.
Mariano Ibeas
16/04/2025







